El albacea es un cargo recomendable para las herencias que revistan de una cierta complejidad. El artículo te indica cuáles son los supuestos para finalizar el mandato de un albacea y revocarlo.
Cómo se inicia el mandato de un albacea testamentario
El albacea testamentario, a diferencia del cargo de executor del derecho anglosajón, es un cargo voluntario. Los testadores pueden incluir o no esta figura si consideran necesaria una figura de paz para repartir la herencia o administrar los bienes de herederos menores de edad.
El mandato del albacea se inicia en el momento en que se lee el testamento y lo acepta. A partir de ese momento, iniciará las funciones que correspondan para distribuir los bienes de la herencia y respetar las disposiciones testamentarias. El artículo 892 del Código Civil hace constar esta cuestión.
Sin embargo, hay motivos por los que es posible revocar el mandato de los albaceas. Son los siguientes:
Causas por las que se puede revocar el mandato de un albacea
Las principales causas por las que un albacea puede perder su cargo en vida sin que haya finalizado su labor son, fundamentalmente, dos. Se pueden destacar la renuncia voluntaria y la destitución motivada. Aunque el cargo de albacea es personalísimo, el juez puede actuar de oficio si considera que se están vulnerando derechos de personas menores o desamparadas.
1. Renuncia
La renuncia es una posibilidad que tiene el albacea, aunque tiene que estar motivada si está en ejercicio. Este es el motivo por el que es recomendable nombrar más de un albacea en el testamento. Hay que recordar que la aceptación es voluntaria, de manera que no hay que olvidarlo. La renuncia tiene que se expresa y, con ella, se pierde el derecho a la retribución establecida en el testamento. Eso sí, es preceptivo comunicarlo, ya sea antes de tomar posesión del cargo o después.
En la mayoría de los casos, el cargo de albacea es gratuito, a no ser que el testamento indique lo contrario. Las dos principales excepciones de la legislación son Cataluña y Navarro. En ambos Derechos Forales, se establece una retribución fija para el albacea, de un 5 % en el primer caso y un 2 % en el segundo.
2. Destitución
La destitución es una medida extrema que puede partir de las partes interesadas. Lo principal es que, en un primer momento, podrían iniciar acciones ante un juez. Esto es importante, porque se tienen que comprobar casos de flagrantes incumplimientos, incapacidad, indignidad o negligencias. En este caso, el juez puede destituir a un albacea y nombrar a otra persona que considere más capacitada.
Como principio general, un albacea que incumpla reiteradamente su cometido puede ser removido. También será el caso de aquel que haya cometido un delito que lo haga indigno para ostentar el cargo. Es conveniente, eso sí, que se realice la acción de reclamación ante el juez cuanto antes.
¿Quién está autorizado para revocar a un albacea?
La capacidad de destituir a un albacea suele partir de un juez. Este detalle es importante porque, en principio, los familiares no pueden directamente destituir a este cargo. El albacea tiene un mandato que está determinado en el tiempo. Esto significa que se puede tomar una decisión concluyente para asegurar los derechos de los herederos.
Lo ideal, cuando se otorga testamento, es que el nombramiento de un albacea parta de dos elementos fundamentales e irrenunciables. Son los siguientes:
Que la persona nombrada sea de confianza, con formación y honorable. Es fundamental que se cumplan todas estas confianzas, sobre todo cuando concurren intereses de hijos menores de edad. Piensa que el albacea va a ser el encargado de preocuparse porque no le falte de nada hasta que sea mayor de edad. La realidad, a la larga, es que una buena elección acordada siempre servirá para eliminar posibles problemas.
Nombrar más de un albacea si consideras que esta parte puede quedar cubierta de forma deficiente. Esta sería la manera de evitar que no haya ningún problema por renuncias de alguno de los nombrados. Lo ideal sería nombrar un albacea principal y una persona subsidiaria si esta falla.
¿Qué es lo más recomendable?
El consejo básico que te damos en Testamenta es que nombres un albacea solo si lo consideras necesario. Esta es una figura que puede servir cuando hay hijos de varias relaciones, menores de edad o con discapacidad. En caso contrario, es una figura que puede generar más discordia que otra cosa, sobre todo en patrimonios medios y bajos.
Es igualmente importante que anuncies al futuro albacea tu intención. La aceptación es voluntaria, de manera que este podrá asumir el cargo o no con la apertura del testamento. Este aspecto es importante porque, a la larga, genera menos problemas y se nota la diferencia. La idea de confianza tiene que llegar, también, a la hora de comunicar al responsable su cometido. Recuerda, además, que el mandato de un albacea se puede revocar.
Finalmente, conviene decir que el cargo de albacea está sujeto a una serie de obligaciones. El albacea ha de tener unos mínimos conocimientos técnicos. En consecuencia, además de ser de confianza debería tratarse de una persona preparada. Esto es importante para que las disposiciones se cumplan sin ningún problema.
Conclusión
El mandato de un albacea está sujeto a cumplir determinadas actividades, aunque sujeto a una posible revocación. Esta es una buena razón para que las personas trabajen con criterio cuando escriban su documento.
Lo mejor es que, cuanto antes, otorgues testamento. La labor de Testamenta es la de facilitar el trabajo para el reparto y administración de una herencia. Los abogados de la firma te indicarán cuáles son las posibilidades para nombrar albaceas o administradores. En segundo lugar, hay que señalar la posibilidad de realizar un reparto lo más claro posible. Finalmente, hay que decir que el servicio integral que ofrecemos te hará ahorrar dinero.
Si estás interesado en dar un paso hacia delante, contáctanos. Estamos convencido de que te resultará mucho más sencillo otorgar testamento. El futuro de tus herederos se verá más claro si tomas esta medida.
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